Día a día · actualizado el 8 de octubre de 2026
Las tareas del día a día
Un consultor de viajes investiga, compara y prepara propuestas a medida para cada cliente. No se trata solo de «vender paquetes»: hay que escuchar, entender qué busca la persona, encontrar opciones adecuadas y acompañarla antes, durante y después del viaje. El trabajo mezcla investigación, comunicación, organización y seguimiento.
Las tareas principales son seis:
- Investigar y comparar opciones de viaje: buscar vuelos, hoteles, traslados, excursiones y seguros en distintos operadores y plataformas, comparando precios, condiciones y disponibilidad.
- Preparar propuestas claras: estructurar presupuestos detallados que muestren qué está incluido, qué no y las condiciones de cada parte del viaje.
- Hablar con los clientes para entender sus necesidades: hacer preguntas, escuchar con atención y ajustar las sugerencias al perfil, presupuesto y expectativas de cada persona o familia.
- Acompañar antes, durante y después de la reserva: resolver dudas, gestionar cambios, ayudar si surge algún imprevisto y mantener el contacto a la vuelta.
- Dar a conocer tu propio servicio y desarrollar contactos: explicar lo que haces, construir relaciones de confianza y hacer crecer tu cartera con constancia.
- Participar en formaciones y aprender herramientas y procedimientos: mantenerte al día de destinos, operadores, plataformas y buenas prácticas.
La actividad se desarrolla en línea, desde casa. Puedes estar en distintos países; lo que cambia es el marco fiscal y legal, que se explica cuando contactas a través de la página de información.
Global Gateways By Marta es un canal personal e independiente, no un canal oficial de icligo.
Un encargo de principio a fin: un ejemplo práctico
Imagina que una pareja te pide una semana de playa con buen tiempo en noviembre, saliendo del aeropuerto más cercano a su casa. No des por sentada una sola ciudad de salida: la propuesta tiene que partir de su aeropuerto real, de sus fechas y de su presupuesto.
El trabajo empieza aquí:
- Entender el encargo: ¿Cuántas noches? ¿Qué tipo de hotel (resort, boutique, céntrico)? ¿Prefieren todo incluido o media pensión? ¿Hay un presupuesto definido? ¿Playa tranquila o actividades? ¿Alguna necesidad de alimentación o movilidad?
- Investigar opciones: con las respuestas, buscas vuelos disponibles, comparas hoteles en distintos destinos y compruebas disponibilidad, precios y condiciones de cada operador.
- Preparar la propuesta: estructuras dos o tres opciones, cada una con vuelo, hotel, régimen, traslados y seguro. Explicas las diferencias y por qué cada una puede encajar con su perfil.
- Aclarar dudas: preguntan por cancelación, equipaje, comidas del hotel y excursiones. Respondes a partir de las condiciones del operador y, si hace falta, confirmas con la fuente.
- Gestionar la reserva: cuando eligen, haces la reserva con el operador, confirmas los datos y envías los documentos que necesitan (bonos, contactos de emergencia, instrucciones de check-in).
- Acompañar durante el viaje: si ocurre algo inesperado (un retraso, un problema en el hotel), estás disponible para ayudar y resolverlo con el operador.
- Hacer seguimiento: a la vuelta, preguntas cómo fue el viaje, recoges opiniones y mantienes el contacto para futuros viajes.
El ejemplo está simplificado, pero muestra que el trabajo pide organización, atención al detalle y disponibilidad. Cada cliente es distinto, y saber adaptar el proceso es esencial.
Herramientas y operadores
Para desarrollar la actividad usarás distintas herramientas y trabajarás con varios operadores. En un modelo integrado como icligo Travel Partner, tienes acceso a:
- Una plataforma de trabajo: donde buscas ofertas, comparas precios y encuentras materiales de apoyo;
- Operadores turísticos: las empresas que gestionan los paquetes, vuelos y hoteles que presentas a los clientes;
- Materiales de apoyo: guías, plantillas de propuesta y recursos de comunicación;
- Comunidad: otros Travel Partners con quienes compartir dudas, experiencia y buenas prácticas.
Estas herramientas facilitan el trabajo, pero no sustituyen el aprendizaje. Necesitarás tiempo para dominar las plataformas, entender cómo funciona cada operador y encontrar tu propia forma de organizarte.
Competencias esenciales
Las competencias que marcan la diferencia no son muy técnicas. Son comunicación, organización y aprendizaje continuo:
- Escuchar con atención: muchos clientes no saben exactamente lo que quieren. Las preguntas adecuadas ayudan a llegar a una propuesta útil.
- Explicar con claridad: convertir condiciones del operador, términos técnicos y diferencias entre opciones en un lenguaje sencillo y honesto.
- Llevar varias tareas a la vez: responder a un cliente, investigar para otro y confirmar datos de una tercera reserva el mismo día.
- Ser constante: los resultados no aparecen de inmediato. Hay que dar a conocer el servicio, construir relaciones y mantener el contacto con el tiempo.
- Seguir aprendiendo: los destinos cambian, los operadores actualizan condiciones y cada cliente trae peticiones distintas. Querer aprender forma parte del trabajo.
Lo que esta actividad no es
Conviene dejar claro lo que esta actividad no es:
- No es un empleo con salario fijo. Trabajas de forma autónoma. Tus ingresos dependen del esfuerzo, del aprendizaje y de tu capacidad para captar y fidelizar clientes. Los ingresos no están garantizados.
- No es «viajar gratis». En algunos casos puedes acceder a condiciones especiales, pero el propósito de la actividad es acompañar a clientes, no acumular viajes personales.
- No es pasiva. No basta con apuntarse y esperar a que lleguen los clientes. Hay que dar a conocer el servicio, explicar lo que haces y construir tu propia red de contactos.
- No es inmediata. Los primeros meses son de aprendizaje, formación y construcción de relaciones. Los resultados llegan con constancia y tiempo.
¿Consultor, agente o Travel Partner?
Los términos «consultor de viajes», «agente de viajes» y «Travel Partner» se usan de formas distintas según el contexto:
- Agente de viajes es el término tradicional, asociado sobre todo a quien trabaja en una agencia registrada.
- Consultor de viajes pone el acento en el asesoramiento y la personalización, más que en intermediar paquetes.
- Travel Partner es el término que usa el ecosistema icligo para profesionales autónomos que trabajan con formación, herramientas y apoyo dentro de esa estructura.
En la práctica, las tareas se parecen. La diferencia está en el marco legal y en el modelo de trabajo (tu propia agencia, una estructura integrada o trabajo freelance autónomo). Las condiciones, incluidos los eventuales costes de adhesión, se explican antes de cualquier decisión.
Preguntas frecuentes
¿Necesito experiencia en turismo?
No es un requisito. Si te unes a una estructura con formación, aprenderás las herramientas y los procedimientos desde el principio. Aun así, necesitarás tiempo y disponibilidad para aprender con constancia.
¿Cuánto tarda en llegar el primer cliente?
Varía mucho. Depende de tu red actual, de cómo comuniques el servicio y de la constancia con la que trabajes. No hay resultados garantizados ni plazos fijos.
¿Hace falta trabajar a jornada completa?
No necesariamente. Puedes desarrollar la actividad a tiempo parcial, siempre que tengas tiempo para responder a clientes, participar en formaciones y hacer seguimiento de reservas. Compaginarlo con un empleo o con estudios puede ser posible según tu disponibilidad.
¿Trabajo solo o con apoyo?
En un modelo integrado como icligo Travel Partner, tienes acceso a formación, comunidad y acompañamiento. Aun así, desarrollas la actividad de forma autónoma y eres responsable de tu propia comunicación y de tus clientes.
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Fuentes
Las tareas y el proceso descritos aquí se basan en la información de la página sobre la actividad de viajes desde casa.